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Retiro del Señor Maitreya

Retiro del Señor Maitreya

Retiro del Señor Maitreya

Día: Domingo 31 de Marzo de 2019
Horario:
 De 12:30 a 19:00 hrs.
Donación Amorosa
Dirección:  Sazié #2078, Esq. Almirante Latorre, Santiago
Teléfonos: 22695 1170 – 228139170 – cel 92353697

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«Maitreya» significa Señor de Amor.
El Señor Maitreya ocupó el cargo de Instructor Mundial en la Jerarquía Espiritual; asumió el cargo de Buddha el 1 de Enero de 1956, pero aún mantiene una conexión y una cierta acción con Su posición anterior. Los Maestros Kuthumi y Jesucristo Ascendido asumieron conjuntamente dicho Cargo.

GRAN INICIADOR
Bajo la antigua Ley Oculta, se conoció durante siglos a Maitreya como el Gran Iniciador. Representó al Cristo Cósmico para la humanidad de la Tierra, lo cual fue una acción similar para el individuo como lo es su Ser Crístico. Esto fue necesario debido a que la humanidad entró a tanta discordia y densidad que sus propios Seres Crísticos ya no respondían o actuaban en este punto o grado en el ser externo. Por tanto, el Gran Iniciador representó y actuó, hasta cierto punto, por el Ser Crístico de un individuo en el Sendero.

De allí que fuera necesario que Jesús manifestara Su Cristo dentro (a través) de un cuerpo físico. Este plan fue diseñado así de antemano, al ser la mejor vía para convencer y/o dejar un ejemplo de la Acción Crística para la conciencia de la humanidad que no comprendía más allá del mundo de la forma.

El Señor Maitreya no fue una encarnación de Jesús (Ellos son dos corrientes de vida separadas). Maitreya envolvió a Jesús en Su Llama Cósmica, y de ese modo manifestó la Conciencia Crística a través de la forma de Jesús. De la misma manera envolvió a San Patricio, otro individuo encarnado físicamente.

Esa Luz Cósmica está ahora inundando la Tierra y Su atmósfera. Actúa (la Luz Cósmica) como el Iniciador de la Humanidad. Hay más y más expansión de la propia Luz del individuo a medida que la Luz Cósmica se incrementa.

Finalmente cuando la humanidad y la Tierra estén limpios de todas las impurezas de los cuerpos internos (emocional, mental y etérico) y la atmósfera de la Tierra se haga toda Luz, el Ser Crístico de los individuos tomará otra vez el pleno comando del ser externo.